domingo, 21 de diciembre de 2014

Disminución del tamaño del cerebro


Recientes estudios científicos y la excavación de fósiles, han demostrado que los cerebros humanos llevan 20.000 años haciéndose más pequeños. 
La revelación de este dato, ha llevado consigo una preocupación innecesaria por parte de la población.

“No hay que alarmarse: no estamos perdiendo facultades. Simplemente evolucionamos para ganar eficacia. El tamaño de nuestro cerebro está más ligado a la proporción de nuestro cuerpo que al buen o mal uso que hagamos de él.” – afirma el antropólogo John Hawks ante esta inquietud.

También se ha confirmado, que al igual que el cerebro, el tamaño de nuestro cuerpo se ha ido reduciendo con el paso del tiempo, ya que a diferencia de hace 20.000 años, no  necesitamos un gran nivel de grasa corporal para mantener nuestra temperatura.
Al tener cuerpos más pequeños, el sistema nervioso encargado de dirigirlos es menor y, en consecuencia, también su centro de control, es decir, el cerebro, lo que explicaría el porqué de la reducción de la masa craneal.
La reducción corporal del hombre ha ido acompañada de una reducción de la cadera del cuerpo femenino y, por tanto de su pelvis. En consecuencia, los bebés se tienen que adaptar al “nuevo embudo”, y ello incluye la reducción del tamaño del cerebro, ya que no disponen el mismo espacio para desarrollarse.

Para explicar este suceso, los científicos han tomado de referencia el cuerpo de un elefante. Un cerebro de elefante pesa cuatro veces más que el humano, ya que en proporción, debe controlar más nervios para que los músculos muevan su masa de carne. Y no porque su cerebro sea más grande, un elefante es más inteligente que un humano.





1 comentario:

  1. Es impresionante la habilidad de nuestro organismo para economizar gastos y ser capaz de reducir el tamaño de nuestro cerebro para conseguir una mayor eficacia. Esto demuestra que no dejamos de evolucionar, ya que, yo pensaba que desde el Homo Sapiens Sapiens, el antepasado más directo con el hombre la actualidad, habíamos dejado de evolucionar porque ya habíamos conseguido completar todas nuestras necesidades, sin embargo, esto hace que me dé cuenta de nuestra capacidad innata de movernos para cambiar y adaptar otras formas, aunque sea a una escala más imperceptible que en los demás saltos evolutivos.

    Gracias a esta noticia se puede apreciar el mecanismo del cerebro, el cual trabaja constantemente para mejorar las condiciones del organismo. Me llama la atención en la imagen que has colgado, el hecho que hasta el Homo Sapiens Neanderthalensis, el cerebro iba en aumento, pero al leer en el enlace el ejemplo entre los animales domésticos y salvajes, ya comprendo la razón para no necesitar tanta masa craneal: aunque sea menos visible que en los animales, los humanos no necesitamos cazar para alimentarnos ni tenemos que estar alerta en caso de ataque de una bestia como ocurría en el Paleolítico, luego, no se requiere tanta actividad cerebral en este ámbito.

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