
Los volcanes generan enormes catástrofes, tanto
medioambientales como en la salud de las personas, ya que a pesar de que las
grandes erupciones no suelen ser frecuentes, estas pueden introducir en la
estratosfera los productos sólidos y gaseosos que desprende, y los cuales se
dispersan rápidamente alrededor de la tierra, quedando suspendidos en la
atmósfera más de un año. Sus erupciones provocan la variación de la
transparencia del aire, y por consiguiente la reducción de la radiación solar
que llega a la superficie terrestre. Además
la lava de estos destruye todo aquello que se encuentra a su paso.
El kilauea es uno de los volcanes más grandes del planeta.
Este se ecuentra situado en Pahoa, en el sur de la isla mayor de Hawaii, y
es uno de los escasos volcanes del mundo que albergan un lago de lava
permanente en su interior.
El cráter se mantiene activo desde 1983, y a pesar de haber
estado un tiempo paralizado, a lo largo de las últimas semanas su lava, con una
anchura de 32 metros ha avanzado 250 metros (a 9 metros por hora) engullendo
campos de cultivo de azúcar pertenecientes al noroeste del pueblo. Esto ha
provocado que el gobierno se vea obligado a pedir a los 4000 habitantes de la
zona que se encuentren preparados para una posible evacuación.
La noticia fue publicada el 27 de octubre. Para más
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